El otro día fui al Pque. Rodó con mi familia para desahogarme un poco de un incidente nada afortunado en Tienda Inglesa de MVD Shopping donde un 222 del local (policía contratado) amenazó con llevarme preso porque yo estaba viendo y tocando una pantalla de plasma y un sistema 5.1. Por cierto, Tienda Inglesa todavía no se ha molestado aún (y pasaron meses ya) en contestarme acerca del asunto. Mejor dicho, me contestaron, el Gte. General aceptó que habían hecho todo mal, que los 222 no deben hablar con los clientes y menos que menos amenazarlos con enviarlos en cana y, sin embargo, hace una semana y media que compramos en Disco porque todavía estoy esperando una disculpa o una compensación.
Pero me estoy desviando del tema. Es usual en mí, no se preocupen. Estábamos en que nos fuimos a cenar y luego al Parque Rodó. Y claro, las cosas no son como uno las recuerda de chico.Empezamos de a poco, “La Montaña Rusa”, tuve que subir tres veces porque la primera bajada es la única que da un poco de diversión, el resto es una cagada, bah, por ahí te agarrás flor de cagazo si pensás en las tuercas de hace mil años que tiene la cuestión esa. “El Mambo” es un sacudón asqueroso que te deja la comida en la garganta. Entre las sacudidas y la música de porquería que ponen. Lo mismo que “El Galeón”. Ya no está más el "0" (los viejos seguro que se acuerdan, ni el "8" (ese sí que no tengo ni idea de por qué lo quitaron). Menos que menos “La Alfombra Mágica”, hermoso juego para desnucarse, quebrarse las piernas, etc..
Así que por último, nos quedaba “El Tren Fantasma”.Claro, uno recuerda que cuando era chico más o menos se asustaba, no mucho tampoco, porque el Tren Fantasma siempre fue una truchada-berretada-mierda, lo que les guste más. Pero ahora de grande ni hablar... es la cosa más pero más berreta que existe. ¿La roca que se te cae encima? Si, estaba simpática de chico, ahora, una cagada... ¿El ómnibus de CUTCSA que está al final? Bueh… pongan un guarda de colectivo y me cago más. Y después las otras atracciones son simplemente patéticas: esa boa de cartón, el Drácula que no sé qué le está haciendo a una chica pero tiene una cara de degenerado del carajo, la momia más trucha del mundo. En fin, que podría seguir nombrando porquerías. Sin embargo, voy a proponer cambiar el tren fantasma para aggiornarlo y además, lo que es mejor aún, no saldría casi nada de dinero.Estas serían las nuevas atracciones, a saber:1) Cuando uno penetra en la oscuridad se prende en el carro "la cumbia del orto" al mango y no hay botón para apagarla. Primer julepe. 2) La segunda “atracción” son los dos gordos que atienden en “El Tren Fantasma” dándole a la matraca. Si con eso no te pegás un buen susto, bueno, sos de piedra porque, ¡cómo sudan esos paisanos!3)
Siguiendo el recorrido, el carro se frena y aparece un travesti de esos bien feos (y que además, sobran en el Parque Rodó) y se te tira encima, pero no te preocupes, el carro dobla enseguida y te salvas de milagro (o no). 4) Acto seguido, se prenden las luces y te aparece un hincha de fulbo con un tetrabrik bajo el brazo y una sonrisa pianística más un garrote que se bambolea peligrosamente. La gracia aquí es evitar que te faje, porque un palazo en la cabeza duele un montón. Y no me digan que conseguir un hincha de fulbo es difícil. Por dos tetras se queda toda la noche en la oscuridad.) 5) En determinado momento, te quitan al acompañante o si vas solo te jodes y te colocan a a Danny Umpi al lado cantando la versión en inglés de “Amandote” de Jaime Ross.
Ahora viene lo terrible: el carro se detiene completamente y se prende una pantalla gigante donde te muestran todos los goles que se comió Uruguay en la eliminatoria para el mundial de Alemania. ¿Te acordás? Fueron unos cuantos, incluidos los de Venezuela y Perú acá en el estadio. Y para colmo, cuando ya estás llorando (o recontra caliente o todo junto), te pasan en cámara lenta el penal que erró Zalayeta contra Australia para terminar de hacerte mierda. Y el puto carro no se mueve, y no hay botón de pánico ni nada por el estilo... fumátelos todos querido.6) A esta altura por ahí ya ni ves de las lágrimas, así que seguramente te vas a perder al
Pepe Mújica mostrándote su asado baratito, a Sanguinetti queriendo abrazarte o al adorado Presidente tirando besos y arreglándose el jopo.Estas son sólo algunas ideas, pero claro, siempre pueden colaborar y enviar más. Pero la verdad, que tenemos que hacer algo con ese Tren Fantasma a ver si nos cagamos de miedo en serio.
Por supuesto, los que trabajan en la boletería cobrando las entradas tienen puestas máscaras de los hermanos Peyrano (cuestión que te de miedo abrir la billetera delante de esos muñecos), pero capaz que ahí ni siquiera entrás.
Por Capitán Porkus ®
Aka Lucio Etchamendi
AKA: El terrorista más trucho del mundo